"El triunfo final en el campeonato es un nuevo amanecer donde las palabras enamoran a la pelota"

miércoles, 19 de marzo de 2008

Más curiosidades

En la final de la primera Copa del Mundo, disputada en Uruguay en 1930, argentinos y uruguayos pretendían jugar con su propio balón. Al final, la decisión fue salomónica: la primera parte se jugó con el balón de los argentinos y la segunda con el de los uruguayos. Y algo de razón debían tener, porque la primera mitad acabó con triunfo argentino por 1 a 2, mientras que en la segunda los uruguayos metieron tres tantos con su balón para acabar ganando su primer torneo por 4 a 2.

Por cierto, en ese mundial había un árbitro belga que se ganó unos "durillos" extra al ejercer también como corresponsal para un diario alemán. Se llamaba John Langenus y nadie osó decirle nada por su condición de agente doble.

En el Mundial de Italia, allá por el año 34, un jugador jugó su segunda final de la Copa del Mundo consecutiva y, además, se resarció al ganar la que perdiera 4 años antes en Uruguay. Se llamaba Luis Monti y era argentino de nacimiento. Se nacionalizó italiano y defendió la azzurra en el 34. Es el único futbolista que ha jugado dos finales de una Copa del Mundo con dos equipos distintos. Por cierto, la selección italiana que se hizo con su primer mundial contaba con 3 argentinos más.

En 1950, Brasil no sólo perdió un Mundial ante su público. Además, perdió un uniforme. Jugaban de blanco, pero ante tamaña desolación decidieron darle la espalda a su equipaje y cambiar sus colores por los actuales verdeamarillos.

Además, tras la victoria de EEUU ante Inglaterra (en la primera participación de los británicos en un Mundial), los telegrafistas solicitaron a los corresponsales que repitieran el comunicado con la noticia porque no se la creían.

El Mundial de Suiza (1954) fue el primero que se emitió por televisión. Los espectadores pudieron ver desde sus casas el primer y sorprendente triunfo de los alemanes en un Mundial.

Suecia '58 contempló por primera y única vez a los cuatro representantes del Reino Unido en la fase final de un Mundial. Escocia, Inglaterra, gales e Irlanda del Norte acudieron a tierras escandinavas, donde nacería un mito: Pelé, el jugador más joven en anotar un gol en un Mundial (con 17 años y 238 días) y el primer Mundial para Brasil.

Chile'62 fue la demostración de que es muy difícil parar el fútbol. Había elecciones en Alemania, pero el parlamento alemán decidió retrasarlas hasta la conclusión del Mundial porque en el país nadie estaba pendiente de otra cosa. Por cierto, Garrincha le preguntó a su entrenador antes de la final contra quién jugaban: ¡¡No lo sabía!!, lo que no fue óbice para que Brasil, liderado por el propio Garrincha, ganara su segundo mundial.

Pero Chile'62 pasará a la historia como uno de los mundiales más duros. Hubo 50 lesionados (entre ellos Pelé) y se contabilizaron tres fracturas de piernas, una de cadera y una nariz rota. Un auténtico peligro.

En Inglaterra'66, el portero mexicano Carvajal jugó su 5º mundial consecutivo, récord que igualó el alemán Mathaus en Francia'98. Para su desgracia, Carvajal sólo ganó un partido en esos 5 mundiales.

En el Mundial de Alemania'74 el chileno Cazsely se adjudicó el dudoso honor de recibir la primera tarjeta roja de la historia de los mundiales.

En España'82 los húngaros anotaron la mayor goleada de la historia de los mundiales al endosarle un humillante 10 a 1 a El Salvador. Incomprensiblemente, dos jugadores húngaros vieron la amarilla por perder tiempo.

Además, en el partido entre Francia y Kuwait los galos anotaron un gol que el árbitro dio por válido, pero un jeque kuwaití irrumpió en el terreno de juego, amenazó al árbitro y éste no dudó un solo instante y anuló el gol.

En Francia'98, los brasileños fueron obligados a dar clases de canto para entonar y cantar mejor su himno nacional. Clases de fútbol no les hacían falta, pero aún así cayeron en la final ante la Francia de Zidane.

En el Mundial de Corea y Japón, en 2002, un jugador pasó a formar parte de la historia de los mundiales. Curiosamente, no fue un delantero, no fue centrocampista virtuoso, no fue un portero de reflejos inhumanos ni un portento de la clase y de la técnica. Fue un lateral derecho. Es brasileño y se llama Cafú. Se trata del primer y único jugador del mundo que ha disputado tres finales de la Copa del Mundo. Ganó dos (la mencionada de 2002 y la de Estados Unidos en el 94 y perdió ante Francia en Saint Dennis en 1998).

En fin, que 18 mundiales dan para muchas curiosidades, pero ya iremos desgranando estas y otras muchas que nos quedan por contar.

lunes, 17 de marzo de 2008

Algunas curiosidades...

La historia de los mundiales comienza en 1930 y hasta el pasado torneo de Alemania (en 2006) se llevan disputadas 18 fases finales. Ha pasado mucho tiempo y, precisamente por ello, las curiosidades se suceden y se superponen. Relataremos brevemente algunas de ellas:

Brasil y Alemania, las dos selecciones con más participaciones mundialistas y más encuentros disputados en fases finales, nunca se habían encontrado en su camino hasta la final del Mundial de Corea y Japón, en 2002. Los alemanes habían jugado 85 partidos en los Mundiales y los brasileños 87, sin encontrarse. Sea como sea, los canarinhos se llevaron el partido y obtuvieron su 5ª Copa del Mundo.

Hasta el Mundial de Estados Unidos, en 1994, la participación de Bulgaria en los Mundiales había sido una fracaso total y absoluto. Los búlgaros habían jugado 16 partidos y no habían ganado ninguno de ellos. En América se truncó la mala suerte: Stoitchkov, Balakov, Letchkov y compañía llegaron a las semifinales del torneo (donde cayeron ante la Italia de Baggio) y obtuvieron el mejor resultado de su historia acabando cuartos.

Italia y Brasil se han encontrado dos veces en la gran final del torneo. En ambas ocasiones estaba en juego algo más que la Copa del Mundo. En 1970, en México, italianos y brasileños sumaabn dos Copas del Mundo, por lo que el ganador se quedaría la Copa Jules Rimet en propiedad. Ganaron los canarinhos de Pelé.

En 1994, en EEUU, volvieron a verse en la final. Esta vez nadie se quedaría el trofeo en propiedad, pero ambos ponían sobre el tapete sus tres Copas del Mundo y dirimían la supremacía del fútbol mundial. Los brasileños llevaban 24 años sin ganar el Mundial, precisamente desde que vencieron a los azzurri en el 70. Pero eso no importó: volvió a ganar Brasil, en la primera final de la historia que acabó sin goles y que se hubo de resolver desde el punto de penalti. Italia no quiere ver a Brasil en la final ni en pintura.

El Mundial de México'70 fue importantísimo por muchas cosas. Fue un Mundial fantástico en cuanto a juego, fue la despedida de Pelé, Brasil se quedó en propiedad la Copa Jules Rimet. Sin embargo, también pasará a la historia por ser el primer Mundial en el que se utilizaron tarjetas y en el que se permitieron cambios. Curiosamente, nadie fue expulsado en el Mundial de México '70. Impensable hoy en día, ¿verdad?

Para acabar, de momento, con las anécdotas, empezaremos por el principio. Los uruguayos celebraron de tal forma su triunfo en la primera Copa del Mundo celebrada en su país en 1930, que, desde entonces, el 31 de julio (fecha en la que se disputó la final ante Argentina) es fiesta en el país.