"El triunfo final en el campeonato es un nuevo amanecer donde las palabras enamoran a la pelota"

viernes, 15 de febrero de 2008

Los artilleros que han sido...

El primer máximo artillero de la Copa del Mundo fue Guillermo Stabile, de Argentina, en el Mundial de Uruguay en 1930. Anotó 8 dianas en los 5 encuentros que disputó: no jugó ante Francia, le endosó 3 goles a México (ganó Argentina 6-3), le hizo otros 2 a Chile (3-1 para los pibes), participó con 2 más de la goleada (6-1) que la albiceleste le propinó a los EEUU en semifinales, para acabar anotando su último tanto en la final ante Uruguay, donde sirvió de poco porque los argentinos cayeron por 4 a 2. El delantero argentino marcó en todos los partidos que disputó.

Stabile fue el primer "pichichi" del Mundial y su cifra goleadora no la superó nadie hasta el Mundial de Brasil, en 1950. Y es que en la edición de Italia en 1934, la bota de oro fue para el checoslovaco Oldrich Nejedly, pero con 5 tantos. En Francia, en 1938, Leónidas se llevó tan honorífico trofeo e igualó la marca de Stabile con 8 dianas, que podían haber sido más si su técnico lo hubiera alineado en la semifinal ante Italia, pero no pasó.


Ademir, el grandísimo jugador brasileño que encabezó la canarinha en Brasil'50, fue el primero en superar el registro de Stabile. Anotó 9 goles en el Campeonato que pasará a la historia por el Maracanazo. Seguro que el gran Ademir hubiera cambiado su bota de oro por el título mundial perdido, pero no pudo ser.

El astro brasileño le hizo 2 a México (ganó Brasil 4 a 0), se quedó sin mojar ante Suiza (el partido acabó empatado a 2), recuperó la puntería ante Yugoslavia haciendo 1 de los 2 goles de su equipo (2 a 0) para pasar a la segunda fase. Ahí se destapó machacando a Suecia con 4 goles (el partido acabó 7 a 1) y sumando 2 más ante España (6 a 1). En la final, como todos, no anduvo fino y se quedó sin marcar. El gol que no les sirvió a los brasileños para ganar "su" Mundial lo anotó Friaca.

Pese a todo, poco le duró el honorífico "título" de máximo goleador mundial a Ademir, ya que en el Mundial de 1954, en Suiza, el húngaro Kocsis le birló el récord al llevarse la bota de oro con 11 tantos. Kocsis formaba parte de una de las mejores delanteras de la historia junto a Puskas, Czibor o Hidegkuti, pero, de nuevo, el máximo artillero de la competición no se llevaría el Mundial y caería en la final.
Kocsis le hizo 2 a Corea (ganó Hungría 9 a 0) y 4 a Alemania (ganó Hungría 8 a 3). En cuartos de final anotó 2 más ante Brasil (ganó Hungría 4 a 2) y en semifinales marcó los dos goles que eliminaron a Uruguay (actuales campeones) en la prórroga (2 a 2 acabaron los 90 minutos y, al final, los dos tantos de Kocsis le dieron el triunfo a Hungría por 4 a 2). En la final, Kocsis no marcó y los alemanes se llevaron el título (3 a 2).


Tras la proeza de Kocsis, el siguiente en llegar sería Fontaine, quien marcaría un registro ya inalcanzable para nadie. El jugador francés se presentó en el Mundial de Suecia (1958) como fiel escudero del gran Kopa, rematando todo lo que el genio galo creaba. Y se puso las botas porque marcó ¡¡13 goles!!.

Francia hizo un campeonato espectacular, sorprendió a todos con un fútbol vistoso, atractivo y espectacular y sólo se vieron frenados en semifinales por una Brasil demoledora que se hizo con el primer Mundial de su historia de la mano de un chaval de 17 años apodado "Pelé". Los franceses acabaron terceros y firmaron una actuación memorable que sólo igualaría la Francia de Platini en los 80 (Campeona de Europa en 1984, cuarta del mundo en España'82 y tercera en México'86) y superaría la Francia de Zidane con el título Mundial del 98 y la Eurocopa de 2002.

Fontaine le hizo 3 a Paraguay (7 a 3 para Francia), los 2 de su selección ante Yugoslavia (cayeron por 3 a 2) y el último ante Escocia (2 a 1). En cuartos, Fontaine colaboró con 2 goles en el 4 a 0 ante Irlanda. En las semifinales, Brasil apeó a Francia con un contundente 5 a 2, pero Fontaine hizo uno de los goles. Para cerrar la cuenta más longeva de la historia, el galo le endosó 4 chicharros a Alemania (los franceses ganaron 6 a 3 el tercer y cuarto puesto). Nadie hasta nuestros días ha superado los 13 goles de Fontaine en una sola edición de la Copa del Mundo y sólo dos jugadores han superado ese registro en varios campeonatos: Ronaldo y el "Torpedo" Müller.

El pancer alemán, Gerd Müller, fue el máximo goleador del Mundial en México'70, donde dio vida a su equipo hasta las semifinales, donde cayeron ante Italia en una de las prórrogas más épicas de la historia de los Mundiales. Müller anotó 10 goles en esa fase final y superó al bota de oro del anterior Mundial, el portugués Eusebio, que anoto 9 en Inglaterra'66. A partir de ese momento, nadie ha marcado más de 7 goles en una sola fase final, pese al aumento de equipos participantes y, consecuentemente, de partidos.

En la Copa del Mundo del 74, en Alemania, Gerd Müller se proclamó campeón del Mundo con su selección y contribuyó con 4 tantos. El pichichi fue el polaco Lato, con 7 tantos, pero Müller se quedó con el registro: 14 goles en dos Copas del Mundo, superando los 13 Fonteine, aunque en dos participaciones.

Kempes en el 78, Rossi en el 82, Lineker en el 86, Schillaci en el 90, Salenko en EEUU'94 y Suker en Francia'98 se llevaron la bota de oro con 6 tantos, mientras que Ronaldo se la llevó en Corea y Japón con 8 goles y el alemán Klose se la llevó muy barata en su país en 2006 (5 goles).

El caso es que Ronaldo, aparte de levantar la Copa del Mundo del 94 (sin jugar un minuto), llegar y perder la final de 1998 ante Francia (3 a 0), ganar la bota de oro y la Copa del Mundo de 2002, ha sido capaz de batir el registro de Müller y convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales con 15 tantos, aunque haya necesitado 3 torneos para superarlo (4 goles en Francia'98, 8 en Corea y Japón'02 y 3 más en Alemania'06).

Por cierto, sólo Kempes en el 78, Rossi en el 82 y Ronaldo en 2002 fueron a la vez los máximos artilleros del torneo y ganaron el Mundial... y , como en todo, los que más veces se han llevado a su casa la bota de oro han sido los brasileños (en tres ocasiones), aunque desde Ademir (1950) a Ronaldo (2002) ni un solo brasileño se lo llevara... ni siquiera Pelé.

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